Diez años de nuestro modelo de PSOE
El día que José Luis Rodriguez Zapatero ganó el 35º Congreso Federal del PSOE yo me acababa de afiliar al partido, hacía una semana, avalado por Carmen Rueda y Félix Abad. Acababa de cumplir diechiocho años.
Ese Congreso es mi primer recuerdo de lo que es la vida orgánica del PSOE salvando un leve reflejo en mi memoria del proceso de primarias que enfrentaron a Joaquín Almunia y a Pepe Borrell. Eran los tiempos de la división y de la confrontación.
Recuerdo que estábamos un grupo de compañeros de las Juventudes de Escalona tumbados sobre nuestras toallas en el río escuchando los discursos de los candidatos a la Secretaría General. Nosotros, con profundas raices ideológicas pero prematuros en los entresijos de lo orgánico, creíamos en la victoria holgada de Pepe Bono.
Entonces subió un tal Zapatero y empezó a hablar de cambios tranquilos, de la España plural que no va contra nadie, de ciudadanía, de derechos, de que no estamos tan mal y de la esperanza del 2004. Entre tanto, el auditorio del Congreso, rompía a aplaudir contagiados con un discurso nuevo pero marcado por los valores más profundos de nuestros principios socialistas.
Un amigo mío comentó “yo creo que estoy de acuerdo” como si le diera angustia afirmar que le había gustado más el discurso del de León que el relato de nuestro paisano Pepe Bono. Cuando terminó el discurso y la mayoría del plenario aplaudía con convencimiento otro amigo afirmó “éste nos ha ganado” y ganó.
Todavía no éramos conscientes de ello pero, al tiempo que un grupo de idealistas enterraba “Nueva vía”, en ese mismo momento, nacía nuestro modelo de PSOE,
El PSOE del socialismo de los ciudadanos. Un partido abierto, transformador, moderno, respetuoso con la crítica, redistribuidor de la riqueza y de la concentración de poder.
El PSOE que retiró las tropas de Irak, que legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo. El partido feminista que lucha contra la brecha salarial o que trabaja para erradicar la violencia de género.El que ha aumentado, hasta límites inimaginables los márgenes de confianza del conjunto de la sociedad hacia el 51% de nuestra población.
El proyecto que aprobó la ley de la dependencia, la renta básica de emancipación, o aumentó el número de becas hasta el millón y medio de estudiantes.
El Partido que, desde la oposición, ofreció un pacto antiterrorista y de la justicia y que muestra su patriotismo se siente en la bancada roja o en la azúl del Congreso de los Diputados porque entiende que su responsabilidad con el espacio público que compartimos, con España, es mayor que la conyuntura de los juegos de poder.
Nacía el proyecto que ha duplicado el valor del salario mínimo y el de las pensiones minimas. El que ha llevado el AVE a más lugares de España y el que más kilómetros de autovías ha construído.
Daba a luz un proyecto del que sentirse orgullosos. Diez años después, con sus errores y con sus aciertos, sigo confiando plenamente en el proyecto de José Luis Rodriguez Zapatero porque, como dijo José Bono, en aquel congreso ganó el mejor.
Hoy España es un lugar mejor en derechos y en oportunidades. Según la OCDE, España es el país del mundo desarrollado donde menos ha crecido la desigualdad y la pobreza durante esta crisis económica gracias al fuerte apoyo público en los peores momentos de la crisis.
El tiempo y la historia le reconocerá el papel que ha jugado este Presidente en los momentos más difíciles de nuestro país. Como Secretario General, ese papel, mi generación, ya se lo ha reconocido.
Una nueva etapa…
Me acaban de comunicar formalmente la dimisión de Magdalena Álvarez como eurodiputada tras su incorporación como Vicepresidenta del Banco Europeo de Inversiones. Eso significa que abro una nueva etapa en mi vida, ejercer el parlamentarismo europeo, participar en el corazón de la construcción del proyecto político y social más ambicioso de los últimos cincuenta años: la Unión Europea.
Y lo hago con ilusión, también con algunos miedos. Es normal, imagino. En cualquier caso, quería compartirlo con vosotr@s y daros las gracias por todo.
En especial, quiero desearle muchísima suerte a Magdalena en el BEI, es un cargo de muchísima responsabilidad que seguro ejercerá con la valentía que le ha caracterizado y con buenísimos resultados. Espero estar a la altura del buen trabajo que ella ha desempeñado, durante este año, en el Parlamento Europeo.
12 de julio: El día de la política de lo absurdo
Llevo militando en el Partido Socialista diez años y en sus juventudes, catorce. En todo este tiempo he aprendido a respetar y a apreciar a muchas personas que han hecho grande la política y han construido grandes proyectos de ciudadanía, y no todas de mi partido.
Me gusta presumir que tengo grandes amigos del Partido Popular, de Izquierda Unida, ahora de UPyD … con los que tengo profundas discrepancias pero con los que se puede trabajar, debatir y hacer grandes cosas. En Escalona también los hay. Algunos son concejales ahora y otros posiblemente lo serán en breve. Por ejemplo, tengo una buena impresión de la actual Presidenta del Partido Popular de Escalona.
Pero hay gente que le motiva llevar, la crispación, a todos los rincones de la vida y, a pelear como un jabato, hasta las cosas más absurdas. Ayer, el pleno del Ayuntamiento fue testigo de algunas de esas simplezas.
Por ejemplo cuando el Grupo Popular (con discurso escrito y todo) defendió con todos los galones que, en una votación sobre un anexo (a un manifiesto del Tajo) sobre el Río Alberche que defendía su limpieza, la mejora de su depuración, un caudal mínimo etc… ellos afirmaban que no habían emitido voto alguno cuando en el acta se reflejaba que se habían abstenido. Nos llenaron de argumentos tecnicistas mientras que, no se daban cuenta que absteniéndose o no votando, lo que hicieron fue reconocer que eran incapaces de votar a favor del Alberche aunque, como afirmaron, estaban a favor de la mayoría de su contenido.
O por ejemplo, cuando pidieron aclaraciones, sobre un “post” de este blog. Aquél que decía que fueron invitados a participar en la elaboración de los presupuestos municipales y que nunca hicieron propuestas.
Dicen que mentí porque desde el Gobierno nunca se les envió el borrador del presupuesto. Y es verdad que, el borrador del Presupuesto se les envió “sólo” una semana antes del pleno (cuando lo tuvo elaborado el Secretario, una vez que se aprobó los Presupuestos Generales del Estado). Y puede ser verdad que, en una semana, no diera tiempo a hacer propuestas y elevarlas al pleno, cuando dicen tener las cosas claras y un proyecto alternativo.
Pero, aún así, en el pleno anterior les invitamos a participar, cosa tópica, porque su obligación como oposición es la de presentar siempre alternativas. ¿Es que acaso necesitan invitación a currar cómo si de una de una boda se tratase? Dos concejales del PP son miembros de la comisión de cuentas que se reúne todos los años (la última comisión de cuentas duró cinco minutos y sirvió para que votaran en contra de las mismas) el pleno aprueba los presupuestos todos los años (votaron en contra del último porque no era lo suficientemente inversor, pero no dijeron en qué había que invertir) y luego en otro pleno se aprueba la liquidación del mismo, es decir, tienen por escrito todos los gastos. ¿Qué más necesitan para hacer una propuesta seria? ¿No hicieron un programa electoral alternativo?
Dicen en sus boletines que ellos harían no sé cuántas cosas distintas. Dicen que no habrían hecho el Paseo del Río. Pues ahí tienen los presupuestos, modificables en cualquier pleno, no son la Constitución Española. Digan en cualquier momento del año qué quieren hacer, con qué dinero lo harían, qué gasto quitarían, qué dejarían sin hacer…y traigan su alternativa. Pero parece ser que, para ellos, todo se queda y acaba en los cinco minutos de calentón de un pleno, tristemente.
Si cualquier ciudadano entrara en la página web del Congreso y del Senado podría comprobar como hay centenares de Mociones de toda la oposición que proponen al Gobierno hacer determinadas cosas. Esto también se puede hacer en Escalona. Pero allí, el Grupo Municipal de la oposición sólo presenta mociones sobre la política nacional y regional. Escalona se queda en los boletines.
Siempre ha sido más fácil que te hagan la tarea, que hacerla. Siempre ha sido más fácil predicar que dar trigo. Algunos que se dediquen a lo absurdo que otros intentaremos gobernar para hacer un pueblo mejor, al mismo precio.
Ahora, llámenme mentiroso.
11 de julio: El día que toda España se abrazó.
Para una persona que nació el 11 de julio del año del Mundial que se jugó en España (el día de la final), es fácil de entender que para él todo tenga una especial simbología. En el 11 de julio, además, comparto celebración con algunas de las personas más importantes para mí, que me ayudan a comprender, con profundidad, el camino vital que llevo recorrido.
Pero es verdad que este pasado domingo superó, con creces, todas las expectativas de sentimientos. No sólo porque nuestra selección se coronó campeona del mundo sino por algo más de fondo. Y es que toda España nos sentimos orgullosos, unidos bajo un proyecto, bajo unos mismos colores.
Algunos llevamos luchando toda la vida para desterrar el topicazo derechista de que los socialistas no nos sentimos identificados con nuestro país o con nuestra bandera. Lo que pasa es que siempre nos ha importado más el tamaño de los derechos individuales, de las libertades colectivas, que el tamaño de las mismas.
Yo no escondo mi patriotismo. En mi partido hay mucha gente que se deja todos los días su piel para hacer un mejor país. Como no dudo del patriotismo de tanta gente de bien que, desde distintas ideologías y desde su esfuerzo, también construyen España.
Espero que haya sido verdad que, con el gol de Iniesta, todos caímos en la cuenta que de manera instantánea, en las plazas de nuestros pueblos, abrazamos en un gesto de felicidad inmensa, al que teníamos al lado sin -como dice Serrat- importarnos la facha.
Fue el día que todos dejamos en nuestras casas, nuestros falibles y temibles “termopatrias”.
Discurso en las jornadas Internet y Política.
Muchas gracias por vuestra asistencia a este encuentro de Internet y Política donde los socialistas vamos a presentar nuevas herramientas para que, a través de la red, construyamos de manera colectiva un partido cada vez más abierto y participativo.
Un acto que hacemos coincidir con este gran día de reivindicación ciudadana, como es el día del orgullo de las personas LGTB en un año, además, especial, porque se cumplen cinco desde que un Gobierno, en representación de todo un proyecto de nueva ciudadanía, legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo. Algunos aventuraron, entonces, que España perdería valores tradicionales. De la misma manera que, esos mismos, afirmaban que España se rompería con la aplicación del nuevo Estatuto de Autonomía de Cataluña.
Un lustro después, ni España ha perdido valores, ni se ha roto. No se cumplieron los augurios apocalípticos de la derecha. Por el contrario, nuestro país es, hoy, un espacio público más libre, más compartido, más digno donde, cada vez más gente, se siente conviviendo dentro de este proyecto colectivo que denominamos España.
Felicidades pues, a todos estos patriotas de la ciudadanía, por este quinto aniversario. Felicidades por cinco años de derechos en un día también de esperanza para todos aquellos que creemos en los principios de justicia universal. Hace unas pocas horas, en Argentina se iniciaba el juicio contra el dictador Varela, haciendo que muchos de nuestra generación pensemos cuándo será posible realizar, en nuestro país y con el mismo sosiego, el juicio a nuestra dictadura, sin el ánimo de reabrir heridas pero sí de conocer la verdad que esconde cada cicatriz.
Unas breves reflexiones para cumplir con mi papel de moderador en este acto, donde queremos hacer una especial asociación entre tres realidades que nacen paralelas, pero que viven condenadas a mantener infinitos puntos de intersección y de encuentro: Política-Participación- Internet.
Internet es nuestro espacio natural. Por generación y por convicción. Nuestra generación convive con Internet. Se informa, se culturiza, compra, opina, comunica a través de la red.
Y cuanto más mejore el acceso, cuantas más avance la calidad del mismo, la red desplazará con todo su potencial (ya lo está haciendo, de hecho) a las formas tradicionales de información, cultura, comercio y opinión.
Pero también es nuestro espacio político natural por convicción, porque con Internet hacemos posible el ideal socialista de colocar al ciudadano y al responsable político, en un diálogo de igual a igual. En una continua fiscalización, abierta al instante a todo el mundo, a través de la opinión, de la labor de los gobernantes.
La red es un espacio de libertad donde poder confrontar ideas. Y la confrontación de pensamientos siempre ha sido el camino más fuerte, a veces no el más rápido pero sí el más sólido, para hacer avanzar a un país.
Nos hemos enamorado, los socialistas, de las posibilidades de Internet (aunque no enamorados como leí, una vez, a un periodista mexicano que afirmaba que “Internet era lo más cercano a Dios que había conocido”) pero sí enamorados en el sentido de que somos conocedores del valor de la nueva comunicación al servicio de los ciudadanos que ofrece la red.
Somos conocedores de que está llegando el momento de que con cada cliqueo se pueden marcar impasses políticos. Que desde el ordenador se pueden defender grandes proyectos de país, provocar cambios sociales, concienciar en una determinada idea a miles de ciudadanos.
Es el poder de la ciudadanía, pero además, es un poder limpio, transparente y democrático. ¿Algunos de vosotros os imagináis la presión social que hubiera supuesto una sociedad organizada en la red, en los momentos previos a la Guerra de Irak? Os imagináis en qué hubiera quedado la mentira de los hilillos de plastilina del Prestige, con la existencia del facebook o del tuenti? O lo que hubiera sido para el conocimiento de la verdad profunda un “twitter” en los días posteriores al 11M.
Por eso los socialistas hablamos de Internet como un derecho (y lo garantizamos por ley) mientras que la derecha sigue hablando de la red como un servicio.
Compañeros y compañeras:
Ya no es suficiente comunicar a través de la red, es necesario hacer política, en el sentido más profundo de su significado, con Internet. Los socialistas siempre hemos estado a la vanguardia de la participación de la ciudadanía en los mecanismos de control político.
En nuestro haber histórico está desde la consecución del voto para las mujeres hasta los presupuestos participativos, desde la creación de la figura del debate del Estado de la Nación hasta las nuevas plataformas virtuales. Porque con el incremento de la participación y de la transparencia gana la política, gana el significado romántico de la política.
¡Sí!, queremos hacer política en Internet. Porque frentes aquellos que, con distintos intereses, quieren desprestigiar por acción u omisión a la acción política y a quienes la ejercitamos recordarles que la política es el único instrumento que tenemos la gente humilde para cambiar las cosas.
Por eso, quienes atacan sin ningún tipo de escrúpulos el ejercicio de lo público son aquellos que no necesitan la política para decidir el devenir colectivo. En definitiva, defender hoy el valor romántico de la política, es defender los principios de la red: igualdad de acceso, libertad de expresión, comunicación, confrontación de ideas, libre información. En definitiva, es defender progreso y democracia.
Porque, por último, compañeros y compañeras, los socialistas no nos conformamos con estar en Internet, queremos llegar, porque nos importa la opinión de la gente.
Y la derecha lo teme. Mirad, el conjunto de los sociólogos dice que los socialistas estiramos nuestra intención de voto directo en los tiempos de campaña electoral. Y eso es así, porque durante la campaña, las leyes nos permiten un contacto directo y en igualdad de condiciones con la ciudadanía. Les damos razones y argumentos y la gente nos entiende.
Internet puede y debe ser, un continuo puerta a puerta donde, de ciudadano a ciudadano, escuchar primero, reflexionar después, construir colectivamente un proyecto de país y, por último, convencer.
Por eso estoy tan agradecido como militante, María, Leire, por los esfuerzos que estáis haciendo en este sentido por nuestra Organización, en concreto, y por la democracia participativa, desde el liderazgo de la izquierda.
Y que cumplan muchos más…
Durante estos días los vecinos de Escalona hemos recibido en nuestras casas la última ocurrencia de la directiva del Partido de la Oposición en Escalona. No tienen otra cosa que hacer, nuestros queridos vecinos, que redactar un boletín para felicitarse, para dar a conocer que llevan un año de trabajo, aunque llevemos tres de legislatura ¿o acaso insinuan que el trabajo del Partido Popular de Escalona empiezan con ellos?
Y sí, escriben para felicitarse, es el único argumento nuevo que aparece en su escrito. Todo lo demás, sin cambiar una coma, ya lo han escrito en una u otra ocasión. De nada sirve que se les expliquen una y otra vez las cosas, que se intenten encontrar puntos de consenso cuando las conclusiones están sacadas de antemano. De nada sirven los debates si nadie quiere escuchar argumentos.
No deja de ser manido que siempre se haga un llamamiento a la falta de información y transparencia, en tanto en cuanto sale gratis la acusación y cara la defensa ¿cómo demostrar las decenas de reuniones que se han matenido con los concejales del Partido Popular con el Alcalde y el resto de concejales? ¿Será necesario hacer fotos y publicarlas? ¡Si hasta han venido a hablar de lo mismo, por separado, distintos concejales del PP, como si no se hablaran entre ellos!. Por tanto, en mi opinión, no es falta de información sino de capacidad de comunicación, en el sentido de que para comunicar es necesario una parte emisora (que quiera trasladar información) y otra parte receptora (que quiera recibirla).
Sólo un apunte más. ¿Por qué no explican desde el PP que el año pasado desde el Equipo de Gobierno se les invitó a participar en la elaboración de los Presupuestos Municipales y no hicieron ni una sóla propuesta, ni una sóla enmienda, ni un sólo texto alternativo?. ¿No dicen que son una oposición constructiva? Pues antes de votar que no a algo, diga su alternativa, de dónde se quita dinero y de donde se pone. Pero para eso, nunca esperen a los nuevos.
Pero, permítanme, algunas breves contrarréplicas:
1º Obras del Plan E. Dicen que se han ninguneado a los albañiles de Escalona sin ningún tipo de sonrojo. ¿Qué consecuencias serían capaces de asumir si demostramos, como ha sido, que en todas las obras de Escalona (sean o no del PLAN E) han trabajado albañiles de Escalona? ¿Y si demostramos que en las mismas también, no sólo la mano de obra, han participado las empresas de nuestro pueblo (cerrajeros, carpinteros, maquinaria, materiales…)?
¿O acaso lo que critican no es lo general, sino el caso particular? Es decir, no que no se cuente con “las empresas” o “los albañiles” sino con “la empresa” o con “el albañil” en particular?
Al final, se puede demostrar, que unos defienden los intereses generales y otros desean defender sólo el interes particular. Qué fácil es, cuando hay 300 solicitudes de empleo y sólo trabajo para unos cuántos, criticar la decisión (aunque esta sea acompañada con los servicios sociales) y qué difícil, es tomarla.
Con lo tibiez de su crítica demuestran que no saben (o eso les da igual) que elegir los puestos de trabajo no es lo más fácil, ni lo más divertido, ni lo que demuestra poder… es la tarea que más quita el sueño, que más duro hace el camino de la gestión. Deberían medir más sus críticas en este campo, si fueran una oposición responsable, claro.
2º Punto limpio. Si consideran “las pilas” un “objeto peligroso” comprenderán que la discusión sobre el punto limpio se me antoje difícil. No se depositará ningún objeto peligroso, ni contaminante. Es un punto limpio, no un punto sucio, regulado por la Consejería de Medio Ambiente y la normativa europea quienes han aprobado el proyecto de Escalona.
¿Por qué para el PP de Escalona todo avance es un problema? La Casa de la Cultura no era prioritaria (cuando nos la paga la Junta, ¿deberíamos haberla rechazado?). El paseo del Río un atentado al orgullo de Escalona. El Centro de Día se rumoreó que quisieron paralizarlo. ¿Se puede fiar de la opinión de alguién que todo le parece mal?
3º Fundación. Deberían explicar, en vez de sus pretensiones, las veces que el Protectorado de las Fundaciones les ha quitado la razón. Y puede que también, para ser transparentes, los motivos de la batalla del “mayor contribuyente”. ¿Por quién quieren sustituir en el Patronato de la Fundación al Ayuntamiento? Puede que, también en esto, se lleven una pequeña sorpresa. Por lo demás, como se demostró con el certificado de la Caja Rural, las cuentas de la Fundación presentan un magnífico superavit al que sólo son capaces de responder con peticiones absurdas de dimisiones.
4º Deuda viva. ¿Por qué no entran en razones? ¿Pero si saben que la deuda del Ayuntamiento supone un 44% de sus recursos y la ley permite hasta el 125%? La FEMP dice que la deuda media de los Ayuntamientos es del 115% de sus recursos. Escalona está dos veces por debajo.
¿Cual es el motivo para no entender que, como cualquier familia, a la hora de realizar inversiones, las Administraciones Públicas necesitan pedir préstamos? Y en Escalona se están haciendo un sin fin de inversiones. ¿A que nadie tiene 200.000€ para pagar de una vez su casa? Lo importante no es la deuda, sino la capacidad para pagarla y en esto, el Ayuntamiento de Escalona saca un sobresaliente.
En definitiva, mi enhorabuena por este año de excelente trabajo en la oposición. Sin duda, merecen seguir en el cargo.
Una reforma esperada. Cospedal no tiene propuestas. A Rajoy no se le espera.
Desde que empezara la crisis económica distintos partidos políticos, agentes sociales y económicos venían reclamando una reforma laboral para “flexibilizar” nuestro mercado de trabajo y posibilitar otras alternativas al despido cuando una empresa pasara momentos de dificultad por la caída de su producción y de sus ventas.
Es verdad que la crisis económica en España no nació de nuestro mercado laboral por lo tanto, una reforma en este campo no tiene, por sí sóla, que sacar a España de la crisis, ni tiene por qué crear masivamente puestos de trabajo. La mejor manera, la más efectiva, de crear empleo es el regreso al crecimiento económico. Por tanto, el objetivo principal de la reforma no debe ser ese. El objetivo debe ser, y es, el de encontrar un equilibrio justo entre la eficiente protección de los trabajadores, la seguridad laboral necesaria que mejora la producción y la eficiencia empresarial y una flexibilidad racional que permita a las empresas su viabilidad en épocas de dificultad.
La reforma que ha aprobado el gobierno y que ahora se discutirá en el Parlamento va en la dirección correcta. ¿Alguna vez nos hemos preguntado, por ejemplo, por qué durante esta crisis Alemania que ha perdido más horas estructurales de trabajo que España ha destruído menos puestos de trabajo?
La clave está en un modelo, introducido en su día por la socialdemocracia alemana, donde en épocas de crisis en vez de producirse el despido del trabajador, la empresa reduce la jornada del mismo y el Estado, colabora durante ese periodo de crisis, aportando parte del salario del trabajador obligándole a reciclarse en procesos de formación cualificada.
O el modelo austriaco, donde las empresas crean, como en la cotizaciones sociales, un fondo para cada trabajador de donde tirar en caso de despido. Si el trabajador cambia de empresa conserva la antigüedad de este fondo y si nunca fuera despedido la cantidad global de este fondo lo puede traducir en aumentar, por ejemplo, el importe de su pensión a la hora de la jubilación.
Estos elementos, con matices, son los que se incorporan en la propuesta de reforma laboral presentada por el Gobierno. Además de toda una nueva propuesta de bonificaciones con el que se intenta generalizar un contrato indefinido con una indemnización de 33 días de despido por año trabajado, hecho que nos beneficiará especialmente a los jóvenes.
En nuestro país, los jóvenes tenemos una temporalidad cercana al 90% de los contratos. O dicho de otra forma, la inmensa mayoría de las nuevas contrataciones -sean de jóvenes o no- se producen a través de la figura de un contrato temporal. El contrato temporal tiene una indeminización por despido de 8 días por año trabajado (con la nueva reforma, estos contratos tendrán una indemnización de 12 días por año). Si como sociedad conseguimos transitar, a través de esta reforma, de un sistema cuya regla es una indeminación de 8 días a uno donde lo general debe ser lo indefinido con 33, ¿no estaremos mejorando en sentido estricto las garantías labolares de una inmensa mayoría de ciudadanos?.
Durante mucho tiempo (décadas, incluso) mucha gente ha estado hablando de la necesidad de una reforma laboral. Y durante ese mismo tiempo ha habido infinidad de minireformas que no han solucionado los problemas estructurales de nuestro mercado de trabajo. Por primera vez, un Gobierno, el de Zapatero, se ha atrevido con una reforma de calado y estructural que impedirá que, en futuras crisis, el golpe más duro de la misma se lo lleve precisamente los trabajadores.
Los sindicatos dicen que la reforma se inclina a los intereses de la patronal. La patronal dice que es insuficiente. Pero para la mayoría de los expertos y de los organismos internacionales la propuesta va en la buena dirección, es equilibrada y moderada.
Posiblemente durante su tramitación parlamentaria se puede mejorar y clarificar. Esa es la grandeza de nuestra democracia. La tristeza es la actitud de partidos políticos como el de Mariano Rajoy que ha tardado una semana en valorar la propuesta. Lleva un año exigiéndola, diciendo que llegará tarde y en el momento que se presenta afirma que no tiene opinión sobre la misma, ni propuesta alternativa. ¿Eso es de gente seria? ¿Pero no decía que era una necesidad nacional? ¿Pero qué clase de candidato a Presidente es aquél que no tiene ni una sóla idea y que sólo busca los huecos políticos que le dejan las minorías en el Congreso?
La evidencia de esta estrategia la señalaba la señora de Cospedal. Ella que con sus 200.000 euros de salario anual se siente la representante de los trabajadores. Ella que se puso el “de” antes de “Cospedal” para que su apellido sonara más glamuroso (su padre se apellida Cospedal a secas).
Ella, después de criticar la propuesta como insuficiente, fué preguntada por cuáles eran sus propuestas para mejorar la reforma. Ni corta ni perezosa afirmó “El Partido Popular no tiene la obligación de hacer ningún tipo de propuestas”. Así nos va.
Discurso en el Ateneo de Madrid en conmemoración del 100 aniversario de Pablo Iglesias como Diputado
Buenos días, amigos y amigas.
Quiero en primer lugar agradecer a la Agrupación de Retórica y Elocuencia la invitación, la organización del acto y la posibilidad de intervenir en este espacio de historia cívica, de poder dirigirme ante Ustedes entre estos muros que absorben tanto compromiso ciudadano desde la cultura, la ciencia y el arte en pro de la libertad de pensamiento y de la libertad de expresión, que no es otra cosa que las libertades que hacen digno al individuo.
Si algo demostró, Pablo Iglesias, a lo largo de su vida y de su obra fue precisamente tener una gran facilidad, una cualidad innata para la retórica y para la elocuencia.
Hasta tal punto fue tal, que uno de nuestros grandes literatos, Antonio Machado, describió al fundador del PSOE como un hombre íntegro cuya voz tenía, para él, el timbre inconfundible de la verdad humana.
Y esa humanidad es la que intentó trasladar, Pablo Iglesias, a las sesiones de nuestras Cortes Generales. La verdad humana de toda una generación que se había visto aislada de la construcción de un proyecto de país, marginada en la ensoñación de un proyecto de convivencia que acabara con tanta desigualdad de oportunidades, con tanta desigualdad como la existente en la España de hace apenas un siglo.
Dar voz a tantas verdades humanas que latían más allá de las fronteras de las clases sociales dominantes. Dar voz a tantas realidades tan dispersas, como individuos configuraban esa sociedad que convivía bajo el denominador de un sentimiento marginal de las Instituciones políticas españolas.
Jacques Anatole, el escritor francés, afirmó a finales del siglo XIX que sin mentiras, la humanidad moriría de desesperación y aburrimiento. Pablo Iglesias demostró, empíricamente, que sólo desde la concienciación sobre la realidad de la injusticia que suponían las excesivas jornadas laborales que mantenía a peones afanando de sol a sol por unos salarios pírricos, sólo desde ese conocimiento colectivo se podía influenciar para promover cambios sociales. Que de un compromiso individual se podían ejercer acciones colectivas, por ejemplo las huelgas, y conseguir avances sociales.
Pablo Iglesias estaba convencido que sólo alzando la voz desde una fuerza organizada criticando la realidad, por ejemplo, de que sólo los hijos de los humildes morían –sin la existencia de un servicio militar obligatorio- en los campos de batalla de las sangrientas guerras en las que participaba España, sólo así, se podía despertar a toda una generación para provocar grandes cambios políticos.
En definitiva, Pablo Iglesias no sólo revocó el axioma del escritor francés sino constituyó el primer germen de la concienciación política ciudadana. El primer germen del valor del parlamentarismo democrático, del valor de la política al servicio de los ciudadanos, de que en cada votación, en cada propuesta, se pueden marcar impasses históricos. Que en cada minuto de intervención se pueden defender grandes utopías para el hoy, pero valiosas realidades para el mañana.
Puso en valor que, desde el escaño y aún en cada confrontación, si está se hace desde el respeto, sin tentar ante la demagogia y desde las convicciones más profundas se pueden perder votaciones, pero se pueden ganar grandes proyectos de país.
Por eso, hoy, recordar la figura de Pablo Iglesias no es sólo conmemorar al orador, al primer diputado socialista y sindicalista. No. Este acto tiene, en este tiempo, una responsabilidad añadida: la de poner en alza el valor del parlamentarismo democrático, la soberanía del pueblo…es decir, el valor de la política.
Frentes aquellos que, con distintos intereses, quieren desprestigiar por acción u omisión a la acción política y a quienes la ejercitamos recordar, tan sólo la frase célebre de J.F. Kennedy que afirmaba que “la libertad política es la condición previa al desarrollo económico y al cambio social”.
La política es el único instrumento que tenemos la gente humilde, la gente de a pie para cambiar las cosas. La acción pública es el único instrumento que tenemos para fiscalizar el poder, para socializarlo, aquellos que cambiamos de canal cuando sale la información sobre los mercados de valores porque sólo nos afecta los rendimientos de nuestro trabajo.
Por eso, quienes atacan sin ningún tipo de escrúpulos el ejercicio de lo público son aquellos que no necesitan la política para decidir el devenir colectivo. Los mismos que atacaron a la imagen de Pablo Iglesias para echar veneno en las raíces del socialismo. Los mismos que no convocaban durante meses las sesiones del parlamento para evitar que el nuevo diputado hiciera uso de su derecho a palabra.
En definitiva, defender hoy el ejercicio puro del parlamentarismo, el valor romántico de la política es también defender los principios de esta institución donde siempre, desde el respeto, se ha buscado la confrontación cultivada de ideas como la mejor vía para hacer avanzar un país. Por eso hoy me siento tan agradecido por esta invitación y tan cómodo en esta casa tan llena de memoria histórica.
Permítanme un último mensaje. La confrontación de ideas como cuna indispensable de las sociedades democráticas siempre ha sido un valor para los militantes socialistas y los socios del Ateneo. Por eso, con la falta de libertad, nuestra militancia o vuestra consociaduría siempre se ha visto amenazada.
Decía García Vargas en la inauguración del monumento conmemorativo dedicado a los españoles que combatieron por la libertad en la segunda guerra mundial que “si la grandeza de los pueblos se mide por su sentido de la historia, la grandeza de una generación se mide por el respeto a las que le han precedido”.
Hoy puede que algunos, cuando los jóvenes de hoy miramos para atrás en el tiempo buscando sentido, reconocimiento y gratitud a los que con sus vidas construyeron, desde las luces o desde las sombras, la historia de nuestro país, nos consideren anticuados o, en el peor de los casos, revisionistas de la historia.
Pero, frente a esas impresiones de visión corta, yo soy de los que opinan que no hay nada como la objetividad que marca la distancia en el tiempo para no tener la tentación de reabrir ninguna herida, pero sí las ansias de conocer la historia real que oculta cada cicatriz.
Hoy volvemos a tener la oportunidad de volver a mirar al pasado con todas las esperanzas puestas en nuestro futuro y la responsabilidad de no dejar de soñar con una sociedad más justa. Pablo Iglesias y sus coetáneos, nunca lo hicieron.
El valor de la política.
Hay gente interesada en utilizar la vocación política como un descalificativo, como si el hecho de ejercerla fuera algo peyorativo. Muchos de ellos, además, intentan descalificarla como instrumento de oposición, es decir, con un interés electoral. Algunos, lo más dantesto, incluso se distancian de la política mientras que ejercen la crítica partidista o piden el apoyo para un partido político.
Lobos disfrazados de cordero. Precisamente, los que atacan a la política son los que nunca la han necesitado para ejercer el poder, para decidir por todos nosotros.
La política, los votos, las urnas…es el único instrumento que tenemos la gente humilde, la gente de a pie, los que cambiamos de canal cuando salen las informaciones de las bolsas porque los únicos rendimientos que nos afectan son los de nuestro trabajo. Toda esta gente sólo tenemos la democracia como medio para cambiar las cosas, para ejercer el poder, para fiscalizarlo, para humanizarlo.
Hay políticos corruptos y en todos los partidos. En España representan menos del 1% de toda la clase política. Y aunque se me antojen muchos, no es justo que por individuos concretos se descalifique el valor del compromiso cívico. Vamos que si por un jugador que fuera expulsado, por juego sucio, del terreno de juego se dudara de la utilidad del deporte mismo.
La diferencia está en cómo se afronta la corrupción desde los distintos líderes políticos, de los distintos partidos. No se puede permitir que, ante imputaciones de corrupción, a algunos políticos se les siga permitiendo ejercer la política. Es decir, que aunque el juez les permita circular libremente por la calle, a un imputado no se le puede permitir pasear libremente por los hemiciclos donde se ejerce la soberanía del pueblo. Y en este caso, aquí si que hay muchas diferencias entre unos y otros (vease Fabra o Camps, sin ir más lejos)
En cualquier caso, la política nos ha hecho avanzar como país en los últimos 30 años. Los países más desarrollados social y económicamente son los países con estructuras democráticas más fuertes. Con mayor descentralización, es decir, con la responsabilidad política más cerca de los ciudadanos.
Desde que hay juego político en España tenemos sistema de pensiones, sanidad universal, educación obligatoria y gratuíta, sistema nacional de dependencia, autovías, trenes de alta velocidad, libros de texto gratuítos, centros de días, institutos y ambulatorios en nuestros pueblos.
La política cambia cosas, transforma realidades. La crítica política siempre es útil. Fiscalizar su ejercicio es un deber cívico y democrático. Intentar desfenestrar la vocación de servicio público, simplemente, es echarnos piedras contra nuestro propio tejado.
Seguimos liderando cambios. Un día histórico para los autónomos.
El Congreso de los Diputados ha aprobado hoy, por unanimidad, la ley que protege por el cese de actividad de los autónomos. Vamos, un paro para este tipo de trabajadores que constituyen un porcentaje elevadísimo de los currantes de nuestro país.
Es, sin duda, una medida histórica reclamada por muchos, desde hace mucho. Y una vez más, los avances sociales, vienen de la mano de un Gobierno Socialista, el de José Luis Rodríguez Zapatero.
Recuerdo, de pequeño, a mi padre (era tendero) hablar con los dueños de los bares, los carniceros, los albañiles de que necesitaban asociarse (y se afiliaron a la OPA -organización de pequeños autónomos- que daba por entonces sus primeros pasos). Asociarse para denunciar que no tenían derecho a nada: ni a bajas laborales, ni a prestación por desempleo. Hoy, ambas, son una realidad. La primera gracias al Estatuto del Autónomo, la segunda, gracias a la ley que hoy se ha aprobado y que lo desarrolla.
Los autónomos que hayan cotizado, al menos, durante doce meses tendrán derecho a prestación por desempleo si cierran sus negocios por fuerza mayor, por pérdidas, por concurso judicial, por divorcio si el matrimonio trabajaba en el mismo negocio… Y las cuantías de este derecho, según la cotización, se mueven entre los 589,26€ y los 1397,84€ mensuales.
Hoy hay un gran noticia que, seguro, mañana se tratará de pasada por muchos medios de comunicación. Afortunadamente, los grandes avances de la historia se escriben a través del BOE y no a través de las máquinas de algunas editoriales. Como decía aquél: una cosa es la realidad pública y otra muy distinta la publicada.
Enhorabuena a todos los autónomos que han luchado por un día como el del hoy. Mañana, algunos, sólo hablarán de catástrofes. Hoy, para muchos, hay un rayo más de esperanza.



